Este poema nos acerca al tema de la ensoñación, de la apariencia y la realidad, del complicado mundo que divide esas fronteras tan poco claras entre realidad e ilusión, aunque en última instancia este conflicto lo resuelve la propia poeta aludiendo al recuerdo y los buenos momentos, basándose en los versos de Darío.
Las lágrimas se le caían al recitar el poema, dando arcadas de alegría. Una verdadera joya de literatura, a la altura de los más grandes hitos de la literatura contemporánea.
#nosubasesoHDP #RefleccionesProfundas
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